
Defender el Derecho Internacional frente a su manifiesto desprecio
La Union Internationale des Avocats (UIA – Unión Internacional de Abogados) y el Instituto para el Estado de Derecho de la UIA (UIA-IROL) afirman que el derecho internacional ya no solo se vulnera, sino que es, con creciente frecuencia, ignorado y abiertamente relegado por quienes proclaman defenderlo.
Los recientes acontecimientos en el Golfo Pérsico y en Venezuela, así como los conflictos actuales en Ucrania y Oriente Medio, ponen de manifiesto una realidad inquietante: el derecho no solo se viola, sino que, además, se lo ignora cada vez más y, en ocasiones, se lo deja explícitamente de lado en favor del poder y de las ambiciones políticas.
Esto supone no solo un cambio, sino un quiebre decisivo con el orden jurídico que ha regulado las relaciones internacionales durante décadas.
La prohibición del uso de la fuerza, consagrada en el artículo 2, apartado 4, de la Carta de las Naciones Unidas, es una piedra angular del orden jurídico internacional. Solo admite excepciones muy limitadas, en particular, la legítima defensa en virtud del artículo 51 y las acciones autorizadas por el Consejo de Seguridad. Cualquier uso de la fuerza que no se ajuste a este marco — ya sea por parte de los Estados Unidos, de Israel, de Rusia, de Irán o de cualquier otro Estado — constituye una violación del derecho internacional.
Del mismo modo, el derecho internacional humanitario es vinculante para todas las partes y en cualquier circunstancia. Sus principios fundamentales — distinción, proporcionalidad y precaución — no son opcionales.
Los informes sobre ataques ilegales que afectan a la población civil y a las infraestructuras civiles, incluidas las acusaciones fiables relativas al bombardeo de una escuela de niñas en Irán, exigen una investigación independiente e imparcial.
Las declaraciones emitidas por altos funcionarios de Estados Unidos y de la Unión Europea, entre otros, tales como afirmaciones explícitas de que no se dará cuartel o de que las restricciones del derecho de los conflictos armados deberían flexibilizarse, son incompatibles con los Convenios de Ginebra y, si se llevan a la práctica, podrían constituir infracciones graves.
El derecho internacional de los derechos humanos es universal. Se aplica por igual a todos los Estados. No puede invocarse de manera selectiva, ni dejarse de lado por consideraciones de conveniencia.
El derecho internacional se ve debilitado, además, no solo por actos ilícitos, sino también por omisiones allí donde la ley exige intervenir. El hecho de no prevenir, investigar o responder a violaciones graves, así como el silencio o la inacción ante tales violaciones, puede por sí solo socavar el Estado de derecho y contribuir a la impunidad.
La UIA y el UIA-IROL manifiestan especial preocupación por la creciente normalización de tales posturas. Las declaraciones de líderes políticos, incluso en Europa, que sugieren que el derecho internacional tiene una relevancia limitada o que constituye meramente un marco entre otros, contribuyen directamente a erosionar su autoridad. Las proclamaciones generales de respeto por el derecho internacional, acompañadas de reprobaciones selectivas, no bastan para sostener un orden fundado en normas.
La aplicación selectiva del derecho —invocado en Ucrania, violado en Gaza, ignorado en el Líbano, relativizado en lo que respecta a Irán y, con demasiada frecuencia, recibido con silencio cuando se requiere actuar — menoscaba su credibilidad. El Estado de derecho no puede sobrevivir a tal incoherencia.
La UIA y el UIA-IROL recuerdan las posturas coherentes adoptadas en:
- La declaración conjunta de la UIA y la International Association of Young Lawyers (AIJA), publicada el 24 de febrero de 2022, en la que se afirma que la agresión vulnera el Estado de derecho y los principios fundamentales del derecho internacional público, y se hace un llamamiento al diálogo, la diplomacia y la protección de los derechos fundamentales;
- La declaración de la Presidencia de la UIA del 12 de octubre de 2023, condenando los ataques de Hamás en Israel y llamando a garantizar la protección de los civiles;
- La declaración de la Presidencia de la UIA del 20 de octubre de 2023, exhortando a Israel a respetar el derecho internacional humanitario y condenando la violencia contra civiles;
- La declaración conjunta del Presidente de la UIA y del Director General del UIA-IROL del 24 de junio de 2025, exhortando a respetar el Estado de derecho y el derecho internacional ante la crisis humanitaria en la Franja de Gaza;
- La declaración del UIA-IROL del 14 de noviembre de 2025, llamando al respeto del Estado de derecho y a una investigación independiente en el caso de la mayor general Yifat Tomer-Yerushalmi;
- La declaración de la UIA del 7 de enero de 2026, relativa a la intervención militar ocurrida en la República Bolivariana de Venezuela en enero de 2026, manifestando inquietud por el uso de la fuerza y su incompatibilidad con el derecho internacional;
- La declaración del UIA-IROL del 13 de febrero de 2026 relativa a la represión contra los profesionales de la abogacía y la erosión del Estado de derecho en Irán;
- La declaración de la UIA del 6 de marzo de 2026 relativa al ataque de los Estados Unidos e Israel contra Irán, expresando grave preocupación por el recurso a la fuerza, así como a su incompatibilidad con los principios fundamentales del derecho internacional, y uniéndose al Secretario General de las Naciones Unidas, para llamar a un cese inmediato de las hostilidades y a la desescalada.
Estas posiciones reflejan un principio único y variable: el derecho se impone a todos, o no se impone a nadie.
En este marco, la UIA y el UIA-IROL afirman con claridad que:
- No existe fundamento jurídico que justifique el uso de la fuerza al margen del marco de la Carta de las Naciones Unidas;
- No existe conducta legítima alguna en el marco de las hostilidades que justifique atacar a civiles o ignorar las protecciones humanitarias;
- No existe defensa creíble de los derechos humanos cuando estos se aplican de manera selectiva;
- Y no existe Estado de derecho sin rendición de cuentas.
Por consiguiente, la UIA y el UIA-IROL instan a:
El cese inmediato de las hostilidades por todas las partes;
- Pleno cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y de la obligación de resolver las controversias por medios pacíficos, incluyendo a través de las resoluciones de Naciones Unidas pertinentes y, en particular, las Resoluciones 1696, 1737, 1747, 1803, 1835, 1929 y 2231 relativas al programa nuclear iraní, y la Resolución 1701 relativa a Israel y el Líbano;
- La creación de mecanismos de investigación independientes e imparciales, incluyendo respecto a los presuntos ataques contra objetivos civiles en Irán y otras supuestas violaciones del derecho internacional humanitario;
- Pleno cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, incluida la Resolución 2803, relativa al alto el fuego en Gaza;
- Acción efectiva por parte de los Estados y de las instituciones internacionales pertinentes para prevenir, investigar y responder a violaciones graves del derecho internacional, incluso cuando el silencio o la inacción hayan contribuido a la impunidad;
- Pleno respeto de los derechos humanos, tanto a nivel nacional como internacional.
La UIA y el UIA‑IROL exhortan además a todos los Estados involucrados en violaciones del derecho internacional — incluyendo Rusia en Ucrania, así como Estados Unidos, Israel e Irán en relación con el uso de la fuerza en Oriente Medio — a cesar tales acciones y a cumplir con sus obligaciones conforme al derecho internacional.
El Estado de derecho no es un principio abstracto. Es la condición necesaria para la paz y la estabilidad. Su erosión, ya sea mediante violaciones, silencio o justificaciones, compromete la seguridad de todas las sociedades.
Los abogados no pueden permanecer indiferentes ante este debilitamiento. Tienen el deber de expresarse con claridad, coherencia y sin concesiones.
Fernando Hernández Gómez, Presidente de la UIA
Martin Pradel, Director General del UIA-IROL
